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5 de febrero de 2015

El Panteón de Quijano


Trinitario González de Quijano fue Gobernador Civil de Alicante en 1854. Este político tuvo que afrontar una extraña enfermedad: el cóleramorbo que se propagó en nuestra ciudad a través de la comida y el agua contaminada. Más de 18.000 habitantes fueron infectados en los primeros días.

Una parte importante de la población había escapado a los pueblos y fincas de los alrededores, pensando que la enfermedad quedaría atrapada entre las murallas de Alicante pero  la plaga acabó invadiendo toda la provincia.

Mientras paseaba ayer por el parque de estilo romántico que le rinde homenaje, pensé en su labor y en lo mucho que se merecía ese homenaje por parte de los alicantinos.El parque ha pasado por momentos de abandono pero ayer, a pesar del frío, resultaba agradable caminar entre sus árboles.



El día 23 de agosto de 1854, Quijano publicó un edicto en el que obligaba la apertura de todos los establecimientos públicos y tiendas de comestibles, advirtiendo duros castigos y sanciones a los especuladores que vendan artículos de primera necesidad a sobreprecio.Y lo pido con la franqueza proverbial de los vascos. 


Ese mismo día, escribió al obispo de la diócesis, Félix Herrero Valverde, denunciándole por la huida de la ciudad de la mayoría de los sacerdotes e instándole a que les obligara a retornar y que se personase en Alicante en un plazo de 48 horas para ayudarle a confortar a los enfermos y dar ejemplo. 



En su frenética actividad, se reunió con los facultativos para poner en marcha un plan de asistencia médica dando de su propio bolsillo dinero a las familias más pobres para que compraran alimentos. Es entonces cuando redactó otro edicto en el que obligaba a la fabricación de horchata de arroz día y noche para servicio público y de enfermos.


Quijano también mandó despachar recetas gratis de medicamentos (que luego abonaría el Gobierno), concedió ayudas económicas de tres reales diarios a las familias consideradas pobres de solemnidad, otorgó exención del pago de tributos y prohibió los cordones sanitarios que mantenían aislado a Alicante. Todo ello, mientras acudía a visitar a los enfermos, que textualmente se le morían en sus brazos.


Un grupo de personalidades de la ciudad decidió entonces elevar un monumento en recuerdo y gratitud del pueblo a su memoria, en el parque de Quijano.

Leyenda: "La gruta de la eterna juventud" es un espacio que se encuentra nada más entrar por la puerta del parque a mano derecha. Pero esa historia será contada en otra ocasión, hoy el protagonismo es para Trinitario González de Quijano.

Joana Sánchez


27 de octubre de 2014

De leyendas y montañas alicantinas




Antes de empezar ya pido perdón. Mi sentido de la orientación no es muy bueno aunque estoy trabajando en él como en muchas otras cosas. 

He decidido escribir sobre las montañas que pueblan nuestra provincia porque esta mañana durante un paseo de lunes con mi padre, hemos estado intentando recordar los nombres de algunas y cómo no: yo no sabía tantos como él. Así que he decidido documentarme y espero que os sirva de ayuda este pequeño viaje.

Al ser el primer día de la semana y ya un poco tarde, hoy sólo mencionaré unas cuantas ¿de acuerdo? Habrá segunda parte.

1. El Puig Campana





El Puig Campana es el segundo pico más alto de la provincia con sus 1.410 metros de altitud. La montaña domina la Marina BaixaLa cuchillada o tajo que presenta la cima del Puig Campana ha dado lugar a numerosas leyendas o, mejor dicho, a múltiples versiones de una misma leyenda.

El héroe francés Roldán, comandante de Carlomagno, se enzarzó en combate con un jefe moro, y ensimismados en el duelo, acabaron frente a frente en la cima de esta montaña. En un momento en que el caudillo musulmán había sido arrojado al suelo, Roldán levantó su espada, Durandarte, para, descargando todo su furia, darle al infiel el golpe final; sin embargo, éste lo esquivó, pero de la inmensa fuerza con la que Roldán propinó el golpe, cortó un gran trozo de roca, que cayó rodando hasta el mar. 

Esta roca sería lo que hoy conocemos como la isla de Benidorm y la hendidura que habría dejado sobre la montaña habría conservado el nombre del héroe.

2. El Benacantil



Quizás uno de los montes más conocidos de la ciudad de Alicante donde se erige el Castillo Santa Bárbara, una fortaleza medieval. Y en sus faldas encontramos el parque de La Ereta, los barrios de Santa Cruz, el Raval Roig, San Antón y San Roque.

Tiene una altitud de 169 metros y su nombre deriva del árabe, beni (hijo de...) o quizás de benna, pinna en árabe que a su vez es la transcripción de peña en latín, al que se le añadió Laquant, el nombre árabe de la ciudad.

3. Caballo verde


El Cavall Verd es una montaña de 793 metros sobre el nivel del mar, situada en la comarca de la Marina Alta al norte de la provincia de Alicante.

En cuanto a la toponimia, el caballo verde al que alude el nombre tiene relación con la leyenda de un caballo de ese color que los moriscos esperaron en vano mientras luchaban contra el ejército de Felipe III, llamado "El piadoso". Dicho "caballo" había pertenecido a un gigante y poderoso guerrero que murió en plena lucha, pero que un día resucitaría para ayudar a los moriscos.

Podéis ampliar información sobre la leyenda y la batalla que tuvo lugar en este artículo que apareció en el Diario Información firmado por Gerardo Muñoz Lorente.



4. Cabezón de Oro



El Cabezón de Oro es una sierra situada cerca del municipio de Busot. La cima del pico se sitúa a unos 1.210 metros sobre el nivel del mar. Si te encuentras en Busot puedes pasear, o simplemente sentarte frente a esta majestuosa cordillera.

En cuanto al significado "de oro", no hace alusión a una mina de ese metal, sino al agua. ya que en su interior se encuentran las conocidas Cuevas de Canelobre.  Si seguimos con las leyendas, se dice que los mudéjares se burlaron de los cristianos al traducir mal el nombre de la montaña creyendo que en ella habría mucho oro en vez de agua que es lo de que sí estaba plena. 'ur' en árabe significa agua, no oro.


Y por hoy lo dejamos aquí, continuaremos con este repaso por las montañas de la provincia otro día. No quisiera cometer algún fallo y pasar a la breve historia de la red por confundir el Caballo Verde con la Serra Grossa.


Joana Sánchez

Imágenes: Wikipedia.